Alegría, sorpresa, nostalgia, incertidumbre, curiosidad, recuerdos, profesionalidad, abrazos auténticos de buenos compañeros.
Cuando en los años 80 un grupo reducido de estudiantes universitarios entramos en la facultad de medicina con la gran ilusión de llegar a ser médicos, nadie podía pensar que después de más de 30 años nos podíamos reunir para recordar lo que había sido de nosotros.
Cardiólogos, reumatólogos, intensivistas, anestesistas, estomatólogos, pediatras neumólogos, oftalmólogos, médicos estéticos, neumólogos, médicos atención primaria, decanos, directores de hospitales, jefes de equipo, incluso médicos dedicados a la investigación, todos acudimos a la cita para volvernos a ver y recordar.
Llegaron de diferentes países: Estados Unidos, Portugal, Reino Unido, Europa y de distintos puntos de la geografía Española. No importa los kilómetros, era una cita importante a la que teníamos que acudir,
La frase típica era:
– «yo soy……………..» ¿te acuerdas de mí?
– ¡claro! ¡Estas igual que entonces!
A veces no era cierto del todo, pero la alegría del reencuentro nos hacía recordar aquellos jovencitos que soñaban con ser médicos y que con su gran esfuerzo han llegado a ser unos excelentes y grandes profesionales.
Cada uno contaba su historia, pero todos estábamos luchando en la misma dirección, sintiendo la misma vocación y dirigiendo nuestro esfuerzo y nuestro trabajo en el bienestar y en la salud, en la investigación y en una medicina de gran calidad.
Muchísimas gracias a todos los organizadores que han hecho posible este encuentro. Nos damos cuenta que, aunque pasen más de 30 años, los abrazos entre compañeros siguen siendo auténticos.